El factor determinante que señala la OMS en la explosión del coronavirus - AS

Últimamente, cuando algún miembro de la Organización Mundial de la Salud se manifiesta, el cajón de información sobre la pandemia de la COVID-19 se abre para seguir añadiendo páginas con teorías

y motivos por los que hemos llegado a esta situación. En esta ocasión, ha sido María Neira, su directora de Salud Pública, la que ha destacado un factor por encima de todos: el cambio climático.

La doctora española ha participado durante la semana en las Jornadas Iberoamericanas sobre coronavirus y Salud Pública, y ha dado algunas claves sobre el inicio y el desarrollo de la pandemia. En concreto, ha señalado seis factores claves para acabar con la pandemia, todos ellos atravesados por uno que toca de alguna manera a todos, el cuidado del medio ambiente.

“Era cuestión de tiempo porque los elementos del cóctel estaban servidos. Hemos tenido una relación pésima con el Medio Ambiente, con los ecosistemas, con las deforestaciones tan agresivas que tienen muchísimo que ver para que se hayan cambiado las condiciones de vida”, afirma Neira, culpando a los ciudadanos de todo el mundo de lo sucedido.

Las pandemias y enfermedades derivan de no cuidar el planeta

El origen del coronavirus, según explica la experta de la OMS, no es algo casual y aleatorio que haya sucedido ahora. Es consecuencia de algo grave como es el cambio climático derivado de no respetar el medio ambiente y contaminarlo. Por ejemplo, Neira recuerda que otras epidemias graves como el Sida, Ébola o Zika llegaron por un “salto de la salud animal a la humana”.

Es decir, con nuestros actos, explica, modificamos el hábitat natural de los animales, provocando unas “condiciones ambientales de estrés, con deforestación y prácticas agrícolas muy intensivas”. En este sentido, por ejemplo, está el caso de los océanos, donde “hay millones de toneladas de plástico”, material que afirma la doctora que “nos lo estamos comiendo, a la semana nos comemos el equivalente a una tarjeta de crédito, no es una cuestión de activismo”.

A su vez, añade que alteramos el curso natural del desarrollo animal y de la biodiversidad en la naturaleza con “la comercialización de especies de animales salvajes sin protección en su traslado”. Todo ello, tanto el intercambio de especies de un lugar a otro, el destrozo de los bosques, selvas y otros lugares de la naturaleza donde viven los animales, y la contaminación del ambiente dan lugar a “enfermedades infecciosas”.

Además de un mundo dañado, también desigual en recursos

Otro punto sobre el que María Neira hace hincapié es la falta de acceso a recursos básicos en gran parte del planeta. En un año tan avanzado y con tanta tecnología como el 2020, lamenta que la gente “no tiene capacidad de tener jabón, algo que debería estar tan asumido igual que nadie tuviera falta de acceso a servicios tan básicos como el agua y saneamiento. Es una grieta que tenemos tan enorme y que es fundamental si queremos evitar otras pandemias”.

En referencia precisamente a los avances tecnológicos, la doctora ha querido mostrar su disconformidad con que tengan prioridad sobre nuestro medio ambiente en las ciudades: “Están hechas para los coches, no para las personas, vamos a tener que luchar mucho con las autoridades locales para que el transporte público sea sostenible y se evite el uso del coche”.

Así, aprovechando la situación actual en la que se recomienda no viajar ni hacer desplazamientos innecesarios, desde su posición en la OMS, llama a teletrabajar en “zonas rurales, con casas más grandes y espacios verdes”.