La nueva energía y el medio ambiente - Milenio

La UANL ganó un premio ecológico y el Itesm trabaja en ese tema: ¿por qué no se unen?

La Universidad de Stanford es una de las instituciones de mayor prestigio educativo

y de investigación en el mundo y está promoviendo su integración con las áreas académicas y de políticas públicas del Estado, a fin de llevar a cabo un proyecto con las nuevas corrientes de la generación de energía y el cuidado ambiental, pues Monterrey es una de las ciudades más contaminadas de América.

La UANL recibió, de parte del alcalde, otro premio por su interés en el desarrollo sustentable, cuya secretaría coordina el doctor Sergio Fernández, y el Tecnológico de Monterrey está también trabajando, con el apoyo de la Universidad Stanford, en la misma temática.

Esto me lleva a recordar lo que me dijo un premio Nobel: que México tiene buenos, pero pocos investigadores de calidad, y él se preguntaba ¿por qué no se juntan?, porque los seres humanos trabajando en programas comunes se potencian, no solo numéricamente, sino logarítmicamente, en donde uno más uno son 10.

Bajo esa tesis, la Universidad Stanford tiene un bello programa que muestra la importancia de la región en la generación de nuevas corrientes de energía, pues las derivadas del carbono y del petróleo están sacrificando el ambiente, contaminando el mundo, generando calentamiento global y por razones de lógica elemental, tenderán a desaparecer.

Nuevos vientos de energía solar, eólica y biológica empiezan a aparecer y ya hay baterías que almacenan energía por muchos años y programas para viajar a la estratósfera, como los de Elon Musk, de Tesla, que utilizarán esa tecnología para viajes a otros planetas y para la generación de energía no contaminante.

Tomando en cuenta que el gobierno del estado no ha logrado reducir la contaminación ambiental, y Monterrey sufre muchos más días de insalubridad atmosférica que hace 10 años, ¿por qué no hay programas basados en la ciencia, en la investigación y en el derecho ambiental que como el que nos ofrece la Universidad Stanford puedan, con ayuda de las instituciones universitarias locales, resolver este problema que afecta la educacióny la salud de nuestros niños y nuestros viejos?

Descartes: Pienso, luego existo… Solo a través de la ciencia y de instituciones de prestigio internacional, como Stanford y las universidades nuestras, se podrá resolver esa terrible problemática y entrar al nuevo mundo de la energía, que no sacrifica el futuro de nuestros hijos.


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